El joven acusado de violar a una menor niega que supiera su edad y los hechos: "No hice nada"
El joven acusado de violar a una menor, de 13 años, cuando estaban con amigos en el portal de un edificio y subieron a plantas superiores, lo ha negado este jueves en el juicio contra él, en la Audiencia de Cantabria, y en el que ha asegurado que desconocía la edad de ella en ese momento -primavera de 2023-, cuando él tenía 19.
"No sabía la edad" de la víctima, ha dicho el procesado para apuntar que pensó que sería "parecida" a la suya. Y, de todos modos, durante el interrogatorio ha aseverado que no hizo "nada" y que tampoco pasó "nada" con la niña. "Yo no soy así", ha remachado al ejercer su derecho a la última palabra ante la Sección Primera.
Tras la prueba testifical -incluida la víctima, por videoconferencia y que ha ratificado su versión- el fiscal ha elevado a definitivas sus conclusiones, manteniendo así su petición de 12 años de prisión para este chico, que ahora tiene 22 años, por un delito de agresión sexual violenta a menor de edad.
Es la misma pena que reclama la acusación particular, ejercida por la madre de la menor. Ambas partes también solicitaban una indemnización de 12.000 euros, que ya ha abonado el joven.
Su abogado ha insistido en la absolución pero ha interesado de forma subsidiaria una condena "menos grave", de cinco años, pues ha satisfecho la responsabilidad civil de manera voluntaria y en una cantidad superior. Y ha propuesto que en ese tiempo sea sometido a un seguimiento de sus problemas psiquiátricos y con las drogas.
El enjuiciado --que empezó contestando a todas las partes pero tras las preguntas del ministerio declinó seguir respondiendo a la acusación particular mientras la defensa no le formuló ninguna cuestión-- ha admitido que el día de los hechos estaba con la denunciante junto a más chicos y chicas en el portal del edificio, deshabitado, cuando comenzaron a besarse.
Luego, ha reconocido, subieron a la planta primera y después a la segunda, pero ha negado que agarrara a la menor, que le bajara los pantalones o que le quitara un tampón antes de penetrarla -vaginal y anal-, o que ella le dijera que parara o intentara zafarse.
Así las cosas, no sabe por qué en partes íntimas de la víctima aparecieron restos biológicos compatibles con su ADN, según las muestras recogidas tras la denuncia y exploración, y ha razonado al respecto que pudo deberse a que ambos se habían "tocado".
Sobre la menor y su edad, ha explicado que la conocía del pueblo y que si bien hacía tiempo había salido con una amiga suya, no sabía cuántos años tenía y pensaba que sería como él. "Si no, no hago esto", ha comentado al respecto, aunque en todo caso ha negado las relaciones sexuales. "Yo no he hecho nada". "No quiero decir más. No ha pasado nada", ha zanjado para poner fin a su interrogatorio.
EN SHOCK
Por su parte, la víctima, que nunca antes había tenido relaciones sexuales, se ha reafirmado en lo denunciado, asegurando así que mientras ella pedía al acusado que parase, él la decía que se callara. Ha añadido que no tuvo "opción" de bajar de las plantas superiores del edificio antes de la agresión, pues aunque trataba de empujarle o alejarse, él la agarraba, incluso del cuello.
Así, estaba "en shock" y no sabía cómo "reaccionar", ha manifestado al tribunal. Después que pasó todo, al principio no quería decir nada a sus amigos, que la notaron "rara", aunque acabó contándoselo a uno y luego a los demás, y llamaron a la Guardia Civil y después al 112 y la llevaron al hospital.
Al margen de esto, la chica ha afirmado que el joven sabía que era menor y su edad desde que se conocieron, un par de veranos antes, porque como ha explicado él salía entonces con una amiga suya, aunque esta era "tres o cuatro años" mayor que ella.
PARECÍA QUE TENÍA 16 AÑOS
En el juicio también ha testificado una de las amigas del grupo que estuvo con ellos el día de los hechos en el edificio, que ha indicado que hubo un "tonteo" entre ambos en el portal y que luego se fueron a las plantas superiores, a las que también accedieron miembros del grupo, que subían y bajaban.
Ha dicho que cuando estaban arriba ella solo escuchó "un ruido" y que cuando la menor bajó le dijo que se quería ir porque el acusado la había "violado". A sus ojos, la víctima "siempre ha dado la impresión de ser mayor de lo que es".
"Yo creo que se la veía que tenía 16 años", ha comentado, para insistir en que en ese momento también "aparentaba más edad" que ella, que tenía 15.
SE PODÍA IMAGINAR QUE TENÍA 11 AÑOS
Sin embargo, la madre y denunciante ha negado que su hija aparentara más años, "ni 18, ni 16, ni 17", ha apostillado. Y ha afirmado que el joven conocía "perfectamente" la edad que tenía pues hacía dos veranos "andaba haciendo cosas a una niña" amiga de ella. Así, "se podía imaginar que dos años antes tenía 11".
Por lo demás, ha indicado que al principio no le dijo nada porque era "reacia" a hablar de lo sucedido y estaba "en shock", pero acabó contando que él la "obligó" a mantener relaciones. Desde entonces, lo ha pasado "fatal" y ha tenido "demasiados problemas".
También ha señalado que su hija, que había padecido maltrato psicológico por parte del padre, "se bloquea" ante determinadas situaciones.
A consecuencia de los hechos, la víctima ha sufrido un daño moral, con agravación de un estado psicológico previo descompensado de origen multifactorial, según han ratificado las forenses que entrevistaron y examinaron a la menor, en la que hallaron, en la zona de la vagina y el ano, restos biológicos compatibles con una penetración y con el ADN del investigado.
UNA COSA ES ENROLLARSE Y OTRA VIOLAR
El fiscal ha pedido sentencia condenatoria por un delito de agresión sexual violenta a menor de edad, pues cree que los hechos denunciados han quedado acreditados y se produjeron en una situación "intimidatoria y hostil".
La acusación pública, que aprecia "contradicciones" en el investigado, ha asegurado que conocía la edad de la niña y ve "absurdo" que mantuviese su primera relación sexual en condiciones como ésta, "bastante cutres, sucias y antihigiénicas". Y en todo caso ha diferenciado que "una cosa es enrollarse y otra cosa es violar a una persona".
El abogado de la familia también cree que el procesado conocía la edad de la víctima y ha puesto el acento en que los restos de ADN coincidentes con el perfil de él que aparecieron "a nivel muy interno" de las partes íntimas de ella, razón por la que descarta la explicación de que sean fruto de un "tocamiento casual".
Asimismo, ha cuestionado que el chico esté "negando la mayor" cuando la relación sexual es "indiscutible", y ha añadido que la misma se produjo usando "violencia y superioridad".
Finalmente, la defensa ha apreciado también "contradicciones", pero en las sucesivas declaraciones de la menor. Así, a su entender, el relato ofrecido "no supera los filtros" necesarios para una condena pues tampoco es "persistente".
También ha sacado a relucir un informe de un centro de salud según la cual es "rebelde y oposicionista", de ahí que en su opinión no quede "bloqueada" ante un intento de agresión, y ha considerado "inválido" el informe sobre los restos de su cliente, pues además de contener un error en el apellido que se repite hasta "15 veces" no es "concluyente".