El Gobierno de Cantabria ha cesado las labores de especial vigilancia de la evolución del escape de benceno que se produjo ayer en Petronor, en la localidad vizcaína de Muskiz, que limita con Castro Urdiales, después de que el Ejecutivo Vasco haya decidido levantar las medidas preventivas establecidas este pasado jueves tras la incidencia en un tanque de gasolina, al constatar que los niveles de concentración de benceno "se han reducido y estabilizado".
Fuentes del Ejecutivo cántabro han indicado a Europa Press que el seguimiento --que se hace "de todo y las 24 horas"-- ya no es tan exhaustivo al no existir riesgo, en principio, y se ha bajado el nivel tras contactar, entre otros, con el Gobierno Vasco y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para conocer la evolución del viento.
Según los datos apostados por el Gobierno Vasco, en las últimas horas "se han reducido y estabilizado, en torno a 2 microgramos por metro cúbico, los niveles de concentración de benceno en aire ambiente".
Por este motivo y teniendo en cuenta que Petronor "mantiene controlada la incidencia", Salud Pública ha decidido levantar las medidas de carácter preventivo establecidas este pasado jueves, que incluían el llamamiento a la población de Muskiz a permanecer en espacios interiores cerrados y no ventilados como medida preventiva para reducir la exposición.
En todo caso, los departamentos del Gobierno Vasco competentes en Seguridad, Medio Ambiente y Salud (Salud Pública) mantienen el seguimiento de la situación a través de los datos de la Red de Control de Calidad de Aire de Euskadi, de muestreos específicos en el entorno y de las medidas correctoras que está ejecutando la empresa para reducir las emisiones.
Según ha recordado, tras la incidencia en uno de los tanques de Petronor, parte de la gasolina se ha evaporado "generando una emisión de su fracción volátil al aire". La empresa, ha explicado, está aplicando "todas las medidas correctoras establecidas en los protocolos".