El fiscal mantiene los diez años al instalador de alarmas acusado de violar a una clienta

El fiscal mantiene su petición de pena de diez años de prisión para el empleado de una empresa de seguridad acusado de violar a una mujer cuando fue a su casa a terminar de instalarle la alarma que había contratado.

El representante del ministerio público ha elevado a definitivas sus conclusiones iniciales este jueves, en la segunda y última sesión del juicio, celebrado en la Sección Primera de la Audiencia Provincial y que ha quedado visto para sentencia.

Según han informado fuentes judiciales a Europa Press, la acusación pública también solicita al procesado, por un delito de agresión sexual, 15 años de prohibición de aproximación a menos de 300 metros de la víctima, su domicilio y lugar de trabajo y de comunicarse con ella por cualquier medio.

Asimismo, reclama que sea condenado a diez años de libertad vigilada tras su salida de la cárcel y que quede inhabilitado para cualquier profesión, oficio o actividades que conlleven contacto con menores durante 15 años.

Son las mismas penas que pide la acusación particular, ejercida por la denunciante y que también ha ratificado su escrito provisional, con la única diferencia de la indemnización.

Y es que mientras el fiscal mantiene los 16.000 euros, el abogado de la mujer ha añadido facturas de tratamientos médicos de su clienta por importe de más de 6.000 euros, que elevan el total de la cuantía que exige esta parte a cerca de 22.500 euros. La empresa para la que trabajaba el hombre también está personada en el procedimiento, como responsable civil subsidiaria.

De su lado, la defensa ha insistido en la libre absolución de su patrocinado, más al entender que tras la comparecencia de los médicos forenses, esta jornada durante la práctica de la prueba pericial, las lesiones que presentaba la mujer (en las muñecas y la cara interna de uno de los muslos) pueden ser "compatibles" también con relaciones sexuales consentidas, como alegó su defendido.

BLOQUEÓ EL PASO A LA MUJER E HIZO COMENTARIOS INSINUANTES

Según la Fiscalía, los hechos ocurrieron sobre las 14.30 horas del 19 de septiembre de 2023 cuando el denunciado, mayor de edad y con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, acudió en su condición de empleado de una empresa de seguridad a la vivienda de la mujer para completar la instalación de una alarma que había contratado.

En un momento dado, durante la realización de esos trabajos, el hombre bloqueó el paso de la mujer cuando salía de una habitación y, tras realizarle comentarios insinuantes, la abrazó con fuerza, le dio un beso en la boca contra su voluntad y la lanzó violentamente sobre la cama.

Añade que tras quitarle la ropa interior forcejeó con ella hasta que logró penetrarla vaginalmente. La acusación particular agrega en su escrito que el hombre desconectó la alarma durante más de tres horas, y que como ya había ido dos veces antes, conocía la distribución de la casa y que la mujer vivía sola.

A consecuencia de los hechos, la denunciante sufrió varios hematomas y un estado de "gran miedo y ansiedad", por lo que precisó además de una primera asistencia sanitaria, tratamiento médico psicológico y ansiolíticos. Como secuela, presenta trastorno por ansiedad equivalente a un trastorno por estrés post-traumático leve-moderado, extremos corroborados por los peritos.

"FUI A HACER MI TRABAJO Y NO SÉ CÓMO SUCEDIÓ, FUE TODO ESPONTÁNEO"

La víctima, que declaró a puerta cerrada, se ratificó en lo denunciado, mientras que el enjuiciado admitió las relaciones sexuales, pero precisó que fueron "consentidas".

"Fui a hacer mi trabajo y ella estaba todo el rato al lado mío. No sé cómo sucedió, pero nos dimos un beso y fue todo espontáneo. Me dejé llevar y cometí una infidelidad a mi pareja una falta de respeto a mi hija pequeña", alegó ante el tribunal.