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Las empresas cántabras, las terceras que menos tardaron en pagar en el último trimestre de 2025: 71,4 días, según Cepyme

Las empresas de Cantabria registraron un periodo medio de pago a proveedores (PMP) en el cuarto trimestre de 71,4 días --el tercero menor por comunidades autónomas pero aún por encima del plazo legal de 60 días--, lo que suponen 0,6 menos que en el mismo periodo del año anterior, cuando fue de 72, según datos del Observatorio de la Morosidad de Cepyme publicados este martes.

El dato de Cantabria está por debajo del dato nacional, que fue de 79 días en el cuarto trimestre y de 80,5 en la media del año.

Por comunidades autónomas, el PMP mejoró en términos interanuales en Andalucía, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, La Rioja y Murcia.

Los descensos más significativos se registraron en La Rioja y Baleares, donde el PMP en el último trimestre de 2025 fue 3,1 y 3,4 días inferior al de un año antes.

Por su parte, Extremadura fue la comunidad autónoma con peor comportamiento del PMP en el ejercicio 2025, pasando de 66,3 días en el último trimestre de 2024 a 71,6 un año después.

También destacaron los aumentos en el PMP de Navarra, Castilla y León y Ceuta y Melilla, todos ellos superiores a 3 días.

La Comunidad de Madrid fue la comunidad con el PMP más elevado (90,9 días), por delante de Murcia y Galicia (89,1 días y 88,7 días, respectivamente). En el lado opuesto, Baleares y Aragón fueron las comunidades autónomas con un PMP más reducido (69 días y 68,7 días, respectivamente).

El informe de Cepyme confirma la tendencia descendente de la morosidad, en consonancia con caída de los costes de la financiación, pero advierte de que el periodo medio de pago sigue superando en más de 20 días el límite legal y representa un grave problema para la financiación y la gestión de las empresas.

En concreto, el periodo medio de pago (PMP) se situó en una media de 80,5 días en 2025, ligeramente inferior al del año anterior, pero aún por encima del plazo máximo legal de 60 días.

En el caso de las pymes, el periodo medio de pago se redujo casi un día, desde los 79,2 días en el cuarto trimestre de 2024 a los 78,3 días en el mismo periodo de 2025.

Sin embargo, esta reducción no fue homogénea para todos los tamaños de empresas. La mayor reducción se registró en las medianas empresas, que pasaron de un PMP de 83,3 días en 2024 a 81,4 días en 2025, mientras que las microempresas pasaron desde los 75,7 a 74,7 días. Por su parte, las pequeñas empresas registraron un ligero incremento en su PMP, desde los 78,7 días a 78,9 días.

No obstante, si se analizan los promedios del año, sobresale el deterioro del PMP de la microempresa, que sumó 2,3 días más que en el conjunto de 2024 al situarse en 80,7 días, cuando en el resto de los segmentos empresariales cayeron las medias anuales.

Pese a la tendencia a la baja de la morosidad, Cepyme advierte de que, si se mantiene en el tiempo el actual escenario de mayor inestabilidad e incertidumbre, con incrementos de los precios energéticos y de las materias primas, la morosidad podría repuntar.

Por sectores, el informe constata que el PMP se incrementó en el cuarto trimestre de 2025 tanto en la construcción (96,5 días, frente a 90,4 en el mismo periodo de 2024) como en el sector agroalimentario (74,4 días, frente a 73 en el cuarto trimestre de 2024).

Por el contrario, en términos interanuales, los servicios y la industria redujeron su PMP, especialmente en el primer caso, con un descenso de 3,1 días, hasta situarse en 70,6 días. En cuanto a la industria, la caída fue de 1,7 días, hasta alcanzar los 74,3 días.

VENTAS A PLAZO Y PAGOS SEGÚN IMPORTE FACTURADO

En cuanto al índice de morosidad en las facturas de ventas a plazo (IMFVP), que analiza la tendencia de las empresas a recurrir a acuerdos de aplazamientos del pago de facturas en sus relaciones comerciales, se situó en el cuarto trimestre de 2025 en 54,1 puntos, frente a los 52,9 puntos de un año antes, rompiendo la tendencia de descenso que venía mostrando desde mediados de 2023.

En Cantabria, fue de 31,2 puntos, el segundo más bajo por comunidades frente a los 36,2 de un año antes.

Por tamaños de empresa, el IMFVP se incrementó un 12,8% en las empresas medianas en 2025, a diferencia de la estabilidad de este índice en las empresas pequeñas y los descensos tanto en las micro como en las grandes.

El efecto de la caída de los costes de financiación, especialmente entre mediados de 2024 y 2025, se reflejó en los datos de las empresas de mayor tamaño. En concreto, su IMFVP se redujo un 71,2% en 2025 y en casi un 80% desde principios de 2024.

Cepyme subraya que, si se compara con la tasa de morosidad promedio del conjunto de España, asignándole un valor de 100, las microempresas son las que registran un índice de morosidad más elevado, al superar en un 17% la media nacional, la menor cifra desde el otoño de 2008.

En segundo lugar, se sitúan las grandes empresas, con una diferencia del 13,2%, su mejor valor en tres años. Por su parte, las empresas pequeñas mantenían unos registros próximos a la media nacional y las firmas medianas reafirmaban una mejor situación relativa, colocándose por debajo del promedio nacional.

Por otra parte, el 30,4% de los importes facturados por las empresas en el último cuarto de 2025 se cobró puntualmente o por anticipado, mientras que un año antes esa proporción se situó en el 32,6%.

Sin embargo, Cepyme destaca que se ha consolidado el giro en la tendencia en los pagos realizados hasta 30 días después del vencimiento y, especialmente, los que se producen más allá de esos 30 días. Los primeros representaron dos terceras partes del total en el cuarto trimestre de 2025, como consecuencia del aumento en 2,7 puntos en el último año.

Los retrasos más perjudiciales para las empresas, los que exceden el horizonte de 30 días, se situaban en un 3% del total, a pesar de su repunte. Éste se explica, básicamente, por el aumento de los pagos entre 60 y 90 días, registrando ligeros cambios los llevados a cabo en el plazo de más de 90 días.

Según Cepyme, el análisis de los plazos de pago desde la óptica del número de facturas emitidas confirma que cuanto menor es el tamaño de las empresas, mayor es el porcentaje de facturas que cobran a más de 30 días tras su fecha de vencimiento.

Así, con datos correspondientes al cuarto trimestre del año 2025, en el segmento de las microempresas, cerca del 10,7% de las facturas se cobran más de 30 días después de su fecha de vencimiento. Por su parte, en el caso de las pequeñas empresas, este porcentaje baja hasta el 6,3%, y en el de las grandes, al 5,3%. En el caso de las compañías medianas, los pagos recibidos con más de 30 días de retraso se han estabilizado en porcentajes próximos al 5,6%.