Cantabria, quinta CCAA donde más crece el precio de la vivienda en el primer trimestre (+16,2%), según Tinsa
Cantabria ha registrado un aumento del 16,2 por ciento en el precio de la vivienda nueva y usada en el primer trimestre de este año respecto al mismo periodo de 2025, el quinto mayor por comunidades autónomas y por encima del experimentado a nivel nacional (+14,3%), según datos del último informe de Tinsa by Accumin.
En términos trimestrales, esto es comparando con los datos a cierre de diciembre de 2025, la subida en la comunidad es del 2,5%.
Así, el precio de la vivienda en la comunidad autónoma se ha situado en los 1.953 euros por metro cuadrado, el sexto mayor de las comunidades autónomas.
Pese a los incrementos, aún se encuentra un 5,8% por debajo de los precios máximos que se alcanzaron durante el periodo 2007-2008.
SANTANDER, LA CAPITAL DONDE MÁS SUBEN LOS PRECIOS
Respecto a Santander, el precio ha llegado en el primer trimestre a los 2.359 euroS/m2, lo que supone un 20,9% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, el mayor ascenso de todas las capitales de provincia, y un 5,9% más que a cierre de diciembre.
Pese a ello, los precios en la capital cántabra son un 6,2% inferiores a su máximo histórico.
En Torrelavega han llegado a los 1.346 euros/m2, un 13,1% más que en el primer trimestre de 2025 y un 5,2% más que a cierre del cuarto trimestre de ese ejercicio
HIPOTECAS Y ESFUERZO TEÓRICO DE COMPRA
Según este informe, el tomador de una hipoteca en Cantabria paga mensualmente una cuota de 687 euros, el octavo mayor importe de las comunidades autónomas.
En el trimestre anterior, la cuantía media de los créditos hipotecarios firmados fue de 138.843 euros, en este caso la octava menor por autonomías.
Y en cuanto al esfuerzo teórico de compra, el informe indica que tanto en Cantabria en su conjunto como en Santander se superan el nivel considerado razonable (35% de la renta disponible del hogar), pero por debajo de niveles críticos.
Así, en Cantabria, el esfuerzo teórico anual alcanza un 34,2% --el sexto mayor por comunidades-- y en Santander el 37,9%.
DATOS NACIONALES
A nivel nacional, el precio de la vivienda creció un 14,3% en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo del año anterior, un avance del 11,8% en términos reales --descontando el efecto de la inflación--, hasta totalizar en 1.987 euros por metro cuadrado.
Desde el mínimo registrado tras la crisis inmobiliaria (verano de 2015), la vivienda nueva y usada en España se ha encarecido un 68%, pero está un 4,5% por debajo de los máximos de 2007. Sin embargo, en términos reales, el valor se ha incrementado un 32% desde el mínimo de 2015 y se mantiene un 34% por debajo de los máximos de 2007.
Los mayores incrementos en el precio de las viviendas nueva y usada se localizan en la cornisa norte, Madrid, capitales del interior peninsular y en la costa mediterránea.
Respecto al último trimestre del año, el encarecimiento entre enero y marzo supuso un 3,2% en tasa trimestral. La variación interanual, que es tres décimas superior a la registrada en el último trimestre de 2025, se ha intensificado de forma ininterrumpida desde el cuarto trimestre de 2024, momento en el que el precio marcaba un incremento interanual del 4,2%.
"A comienzos de 2026, el impacto de las pasadas bajadas de tipos, que sí estaba muy presente en enero de 2025, ha sido ya absorbido por el mercado y la tendencia hacia una estabilización de las transacciones resulta razonable", ha señalado la directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, Cristina Arias.
Por otro lado, en el informe se avisa de la incertidumbre para los próximos meses que introduce el conflicto de Oriente Medio por la afectación en la tasa de inflación y en los tipos de interés de referencia, lo que puede impactar en la demanda residencial.
Así, la demanda de vivienda afrontará tensiones contrapuestas. Por un lado, el enfriamiento que pueden causar la incertidumbre económica, la pérdida de poder adquisitivo y el mayor coste hipotecario y, por otro, el dinamismo que puede aportar la inversión en un activo que supone un buen refugio contra episodios inflacionistas.
"La inestabilidad geopolítica podría alimentar un nuevo encarecimiento de la vivienda de obra nueva y acentuar las dificultades de acceso a la vivienda para la población general", ha apuntado Arias.
De las 17 comunidades y dos ciudades autónomas, 14 registran variaciones interanuales nominales superiores al 10%, frente a las once de trimestre anterior.
De esta manera, los mayores crecimientos en el precio de la vivienda nueva y usada se registran en Comunidad de Madrid (+19,2%), Comunidad Valenciana (19,1%), Castilla-La Mancha (18,8%), Canarias (17,8%), Cantabria (16,2%), Región de Murcia (16%) e Islas Baleares (15,5%).
En el extremo contrario, Extremadura, Ceuta, La Rioja y Melilla muestran crecimientos inferiores al 8% interanual. El crecimiento del precio en el último trimestre aislado (tasa trimestral) supera el 4% en Castilla-La Mancha, Canarias, Castilla y León, Región de Murcia y Comunidad Valenciana.
En términos nominales, exceden los niveles máximos alcanzados durante la burbuja de 2007 las regiones de Islas Baleares, Comunidad de Madrid, Melilla y, como novedad este trimestre, Canarias.
Si se descuenta el efecto de la inflación (en términos reales), tan solo Baleares está a punto de rebasar este máximo, situándose sólo un 0,1% por debajo.
A nivel provincial se registra una intensificación de los aumentos de precio en 40 de las 52 provincias. Las variaciones interanuales son superiores al 10% en 34 de ellas: los mayores aumentos se ubican en Madrid y algunas provincias limítrofes, las islas, la costa mediterránea y la cornisa cantábrica.
Pese a todo, la accesibilidad a la vivienda se mantiene en niveles razonables, con una tasa de esfuerzo promedio a nivel nacional del 33,9%, frente al 33,3% del trimestre anterior.
Sin embargo, el número de provincias que superan este trimestre el 35% --nivel de esfuerzo considerado razonable-- se mantiene en ocho: Islas Baleares, Málaga, Madrid, Barcelona, Alicante, Vizcaya, Santa Cruz de Tenerife y Cádiz.
El caso de mayor tensionamiento se localiza en Islas Baleares, donde la población local se enfrenta a una tasa de esfuerzo del 54%. Le siguen Málaga y Madrid, con un 49%.