El Gobierno cántabro pide a la ministra de Sanidad que "aparte la intolerancia y vuelva al diálogo"
Cantabria, junto al resto de comunidades autónomas, ha exigido a la ministra de Sanidad, Mónica García, "que asuma, de una vez por todas, su intolerancia e incapacidad para resolver problemas que afectan gravemente a los ciudadanos", como la huelga médica. Además, le ha pedido que "aparte" esa actitud y "vuelva la senda del dialogo real, efectivo y constructivo".
Así lo explicado el consejero de Salud, César Pascual, al término del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), convocado de urgencia para abordar el Estatuto Marco, que mantiene "en pie de guerra" a los médicos de toda España, y que han programado una nueva semana de huelga nacional a partir del próximo lunes.
Durante el encuentro, que Pascual ha calificado de "pantomima" y ve "difícil de superar", se ha puesto de manifiesto que la ministra está "alarmantemente sola", lo que según ha explicado en un comunicado responde a una combinación de factores.
En primer lugar, ha dicho el consejero cántabro, "porque ha perdido a quienes originaron el conflicto, ya que los sindicatos médicos llevan meses rechazando el texto, mantienen las movilizaciones y siguen exigiendo cambios sustanciales, especialmente en materia de representación propia, jornada, guardias y reconocimiento profesional".
En segundo término, ha añadido, porque incluso el acuerdo que firmó ha mostrado "graves fisuras" y los sindicatos que lo rubricaron están ahora en "claro desacuerdo". "El Ministerio logró un pacto con CCOO, UGT, CSIF y SATSE-FSES en enero, pero se ha quebrado por los cambios en el proyecto", ha denunciado.
A esto se añade lo vivido este miércoles, que "roza el esperpento", ya que la ministra, "lejos de retractarse, ha decidido dar un paso más" en este conflicto. "Después de meses ignorando las advertencias de las comunidades autónomas, despreciando las observaciones técnicas y negándose a escuchar a los profesionales, ahora pretende erigirse como la persona que tiene la solución".
De hecho, Pascual ha censurado que García, "la ministra que sistemáticamente se niega a escuchar y que ha provocado este gran incendio", es "la que quiere ahora ponerse el casco de jefa de bomberos", cuando es -como ha insistido- "la única responsable política que ha llevado al sistema sanitario al límite con una confrontación sin precedentes".
Por eso, cree que ahora no puede presentarse como "mediadora en un problema que ella misma ha creado" y considera que no ha hecho "un intento sincero de resolver el conflicto", sino más bien "una intentona" de "repartir culpas, trasladar responsabilidades y buscar copartícipes involuntarios para un fracaso" que, según ha dicho, ha originado García.
Durante su intervención, el consejero cántabro ha destacado que no han sido las comunidades autónomas las que han "redactado" el Estatuto Marco, que ha generado el "rechazo frontal" de las organizaciones médicas, y tampoco quienes han "despreciado durante meses las demandas de diálogo de los profesionales".
Por eso, a sus ojos resulta "sorprendente" que quienes advirtieron el problema sean "presentados como responsables del mismo, mientras quien lo provocó pretende convertirse en su salvadora", ha insistido.
Con todo lo anterior, y para finalizar, ha insistido en que el conflicto "tiene una dirección política y una autora conocida, con nombre y apellidos", y ha plateado que "quizá el problema esté en quien se niega a escuchar". "Ni las comunidades autónomas redactaron este Estatuto, ni provocaron este conflicto, ni, por supuesto, van a aceptar convertirse en el chivo expiatorio de una gestión política que ha demostrado una preocupante mezcla de soberbia, improvisación y falta de diálogo", ha sentenciado.