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El Gobierno de Cantabria aprueba su nuevo decreto de autocaravanas, que simplifica trámites y requisitos para favorecer nuevas áreas

El Gobierno de Cantabria ha aprobado el nuevo Decreto de Ordenación de los Campamentos de Turismo y Áreas de Servicio para Autocaravanas, una norma que actualiza la regulación vigente y trata de dar respuesta al crecimiento de este tipo de turismo con medidas como la simplificación de trámites para facilitar la apertura de nuevas áreas, la flexibilización de determinados requisitos técnicos para promover el desarrollo de nuevos proyectos, la eliminación de conceptos ambiguos o la mejora de las condiciones de accesibilidad y la seguridad.

Uno de los elementos más relevantes del decreto es la eliminación del límite máximo de plazas en las áreas de servicio para autocaravanas, una medida orientada a dar respuesta al crecimiento sostenido de este tipo de turismo, que busca canalizar la demanda hacia espacios regulados y reducir el estacionamiento desordenado en entornos urbanos o naturales.

El nuevo decreto de autocaravanas se ha aprobado en la reunión del Consejo de Gobierno de este jueves y, según ha destacado el consejero de Turismo, Luis Martínez Abad, responde a la necesidad de "regular y ordenar" un fenómeno turístico en "claro crecimiento" en la comunidad autónoma.

Para ello se hace una flexibilización de determinados requisitos técnicos que, "sin afectar a la calidad del servicio", permiten adecuar las instalaciones a las necesidades actuales del sector.

Entre las principales novedades regulatorias destaca la revisión de las condiciones que determinan cuándo una autocaravana se considera en situación de acampada, un punto en el que se eliminan conceptos ambiguos y se adapta la norma a la legislación estatal de tráfico.

Además, se han suprimido determinados elementos identificativos, como el uso de calzos, y se clarifican las condiciones de uso del espacio público y privado. En paralelo, el decreto remite a la normativa de ordenación territorial para definir cuestiones como la capacidad de instalaciones fijas o las características de las parcelas, lo que permite "una mayor coherencia normativa y una adaptación más flexible a cada entorno", ha indicado el Gobierno en nota de prensa.

En el ámbito de los requisitos técnicos, la norma incorpora cambios para facilitar el desarrollo de nuevos proyectos: se reducen las anchuras mínimas de los viales interiores -tres metros en sentido único y cinco en doble sentido-, se eliminan exigencias consideradas "obsoletas" como la obligatoriedad de disponer de sala de curas, custodia de valores o determinados servicios comerciales, y se suprimen obligaciones relativas a servicios de atención médica o telefonía.

Asimismo, se incorporan mejoras en materias como la accesibilidad --como la obligación de contar con alojamientos adaptados para personas con movilidad reducida--, la seguridad --reforzando las exigencias de prevención de incendios-- y la garantía de servicios esenciales como el suministro continuo de agua potable.

El nuevo decreto mantiene la estructura básica de la normativa anterior, pero introduce una simplificación administrativa al reducir su articulado a 44 artículos y reorganizar su contenido en un título preliminar y dos títulos principales dedicados al inicio de la actividad y al régimen de funcionamiento.

UN DECRETO "EQUILIBRADO" Y DIALOGADO

El consejero ha destacado que las modificaciones introducidas en el decreto responden a la voluntad de "escuchar al sector" y adaptar la regulación a las demandas actuales de los usuarios, "sin perder garantías en la calidad" de la prestación.

Martínez Abad ha subrayado además que se trata de un decreto "trabajado y participativo", fruto de un proceso de diálogo con asociaciones empresariales, usuarios y administraciones locales, en el que se han incorporado más de un tercio de las alegaciones presentadas.

Esta colaboración ha permitido diseñar un texto "equilibrado" que "ofrece seguridad jurídica a los operadores, garantiza condiciones homogéneas de competencia y protege los derechos de los usuarios".

En este sentido, el Ejecutivo autonómico ha subrayado su papel como garante de un desarrollo ordenado del sector, asegurando que cualquier actividad turística se desarrolle bajo criterios de igualdad y sostenibilidad.

Finalmente, el Gobierno ha puesto en valor la importancia económica y territorial del turismo de camping y autocaravanas, un segmento que ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años y que genera "importantes oportunidades" para el desarrollo rural.

Martínez Abad ha destacado que este tipo de turismo contribuye a dinamizar economías locales, favorecer la desestacionalización y atraer visitantes interesados en experiencias sostenibles y en contacto con el entorno natural.

En este contexto, el nuevo decreto pretende ser "una herramienta clave para consolidar un modelo turístico moderno, competitivo y adaptado a las nuevas formas de viajar, reforzando el posicionamiento de Cantabria como destino de referencia en el ámbito del turismo itinerante".