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Cantabria acumuló 6.851 accidentes de trabajo con baja en 2025, un 4,7% menos que en 2024

Cantabria acumuló en el año 2025 un total de 6.851 accidentes laborales con baja, lo que supone un 4,7 por ciento menos que en el 2024, cuando se registraron 340 más. Del total, 5.990 fueron en jornada, que descendieron un 5,5%; y los 861 restantes in itinere, que por el contrario crecieron un 1,5%.

Del total de siniestros en este ejercicio, seis fueron mortales --cinco menos que en 2024--, 45 graves y los 6.800 restantes leves, cifras inferiores en todos los casos a las de 2024, según datos provisionales del Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST) y en comparación con los definitivos del año anterior.

De los mortales, dos ocurrieron en la industria, uno en la construcción y tres en el sector servicios.

En lo que respecta solo a diciembre los datos también mejoraron en comparación al mismo mes del año anterior, ya que en Cantabria se registraron 469 accidentes de trabajo con baja, un 5,8% menos. Además, entre ellos hubo uno mortal -el resto fueron leves, ninguno grave-.

Del total, 401 fueron durante la jornada laboral y 68 in itinere. Entre los que se produjeron en jornada, la mayoría --257-- fueron en el sector servicios; 87 en la industria; 51 en la construcción, y 6 en el agropecuario.

A estos 469 accidentes con baja, hay que sumar otros 368 sin baja, lo que hacen un global de 837 accidentes.

VALORACIÓN DE UGT: "LA CIFRA MÁS BAJA EN 4 AÑOS"

UGT-Salud Laboral ha destacado que los algo más de 6.800 accidentes de trabajo con baja de 2025 suponen la cifra más baja de los últimos cuatro años después de que en 2022 superasen los 9.000 por la inclusión de los leves por contagio del Covid en el personal sociosanitario, y tras dos años (2023 y 2024) con más de 7.000 siniestros acumulados.

Como ha subrayado la responsable de UGT-Salud Laboral en Cantabria, Lara Pérez Camino, además de una disminución de los accidentes de trabajo "se confirma un cambio de tendencia, lo que no deja de ser positivo, considerando la situación que se venía dando desde 2014 con un incremento incesante y con más de 7.000 siniestros laborales en los dos años anteriores".

Sin embargo, a pesar de este descenso de la siniestralidad laboral, ha recalcado que "no hay que olvidar que detrás de las estadísticas hay personas trabajadoras cuyas vidas, y las de sus familias se ven afectadas, e incluso paralizadas por unos accidentes de trabajo que en su práctica totalidad pueden evitarse con un compromiso con la seguridad y salud en los centros de trabajo".

Para la sindicalista, "es esencial atajar la infradeclaración de enfermedades profesionales y accidentes de trabajo", especialmente los relacionados con la salud mental y los trastornos psicosociales, porque "no reconocer su origen laboral conlleva a que no se tengan en consideración para adoptar las necesarias medidas preventivas en las empresas".

Pérez Camino ha matizado en un comunicado que "la infradeclaración de enfermedades profesionales y accidentes de trabajo supone además un alto coste", no sólo para los trabajadores que lo sufren y "se ven privados" del reconocimiento social y de prestaciones, sino también para el sistema público de salud, al que "se derivan unos costes que corresponden a las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social".

Finalmente, UGT ha insistido en que la seguridad y la vida de los trabajadores "deben protegerse por encima de todo y para es fundamental la implicación de todos los agentes involucrados".