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La Audiencia de Cantabria acuerda investigar a la joven de Zaragoza que denunció ser violada en Santander y a un amigo

La Audiencia Provincial de Cantabria ha acordado investigar a la joven de Zaragoza que aseguró haber sido víctima de una sumisión química y violación en verano de 2024 en Santander, donde se encontraba por una convención laboral de una conocida inmobiliaria para la que trabajaba, a través de una franquicia de la que fue despedida.

La Sección Primera de la AP ha decidido igualmente que se deduzca testimonio contra un amigo de la denunciante que ejerció como testigo en la denuncia falsa. Así consta en un auto en el que acuerda, además, el sobreseimiento libre y archivo de la causa contra el hombre denunciado, adelantado por 'El Diario Montañés' y al que ha tenido acceso Europa Press.

A finales de 2024, la titular del entonces Juzgado de Instrucción número 3 de Santander ya decidió dar carpetazo al caso iniciado tras la denuncia de la zaragozana y en el que, a petición de la defensa del supuesto agresor, la jueza también acordó que se dedujera testimonio a la denunciante y a su amigo por un presunto delito contra la Administración de Justicia.

El letrado defensor, Fernando Pamos de la Hoz, había reclamado el sobreseimiento de las actuaciones tras la declaración de testigos y la presentación de informes forenses que descartan la sumisión química, tal y como ponía de manifiesto la magistrada.

"No existe indicio alguno de que haya existido una sumisión química" y, por tanto, ese extremo junto al resto de pruebas practicada llevaron a la conclusión de que los hechos denunciados no habían sido "probados ni siquiera indiciariamente" y, por tanto, no eran constitutivos de infracción penal alguna, de ahí el carpetazo a las actuaciones, confirmado ahora por la Audiencia de Cantabria, que también ha acordado investigar a la denunciante y a un amigo suyo.

Recientemente, la Fiscalía de Cantabria consideró que existía justificación para el sobreseimiento libre de la causa contra el hombre denunciado por no haber "persistencia en la versión de la denunciante, ni dato objetivo alguno de su versión y sí un motivo espurio tras ser despedida del trabajo". Y señalaba que la chica fuera juzgada en Zaragoza por un presunto delito de denuncia falsa contra el compañero al que acusó.

ÉL PEDIRÁ AL MENOS 4 AÑOS DE CÁRCEL Y ELLA YA FUE CONDENADA

El denunciado por la falsa sumisión química en Santander avanzó que pedirá al menos cuatro años de cárcel a la joven de Zaragoza --dos por denuncia falsa y otros tantos por un presunto delito contra la integridad moral-- así como 250.000 euros de indemnización a cada uno de los implicados, esto es, a ella y al amigo que corroboró su versión, por los daños de imagen causados con "la imputación de un delito tan brutal".

Por su parte, la mujer fue condenada por la Audiencia Provincial de Zaragoza por un delito leve de amenazas, por amenazar a su jefe con una denuncia falsa de agresión sexual tras ser despedida.

HECHOS DENUNCIADOS

Los hechos denunciados sucedieron en junio de 2024 en Santander, donde se encontraba la joven zaragozana para participar en una convención de Tecnocasa, la inmobiliaria para la que trabajaba a través de una franquicia y de la que fue despedida tras la denuncia, presentada el día 20 ante la Policía Nacional de la capital aragonesa.

Según explicaba en ella, la noche del 14 había acudido junto a un compañero a una fiesta en un establecimiento de Santander y habría consumido una única bebida, pese a lo cual experimentó una 'laguna de siete horas' hasta que despertó por la mañana desnuda en la habitación del hotel donde se alojaba con dolor vaginal y marcas en las muñecas de haber sido sujetada.

A su regreso a Zaragoza se sometió a diferentes pruebas que dieron positivo por consumo de cocaína y benzodiacepinas, por lo que acudió a Urgencias del Hospital Clínico para realizarse las prácticas médicas pertinentes.

En ese momento, se activó el protocolo de violencia sexual que movilizó a un forense y Policía Nacional, quedando el caso en manos de la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de Zaragoza, que abrió la investigación y recabó testimonios y pruebas de lo sucedido en contacto con el Juzgado instructor.

LOS FORENSES DESCARTAN LA SUMISIÓN Pero tanto la UFAM como forenses del Instituto de Medicina Legal de Cantabria concluyeron en sus respectivos informes que no se distinguen evidencias de sumisión química en la denunciante una vez analizadas las diferentes pruebas practicadas.

Entre las mismas destacan las grabaciones de las cámaras del hotel donde se alojaba la chica y que muestran su estado y el del denunciado cuando ambos llegaron la noche de los hechos, antes de subir a la habitación de ella donde presuntamente tuvieron lugar.

En concreto, los expertos descartan signos de amnesia y de atenuación de la voluntad en la joven, que de acuerdo con las imágenes tenía un comportamiento normal, ya que caminaba por su propio pie o recordaba el número de habitación.