La Asamblea en Defensa de la Senda Costera, la asociación que se creó en 2014 con motivo de las obras de la senda costera de Cabo Mayor a la Virgen del Mar, en Santander, advirtió entonces que el trazado del proyecto transcurría por "lugares peligrosos", entre ellos donde ha tenido lugar el accidente de este martes en el que han perdido la vida seis jóvenes y otra permanece ingresada en la UCI del Hospital Valdecilla tras el colapso de una pasarela en El Bocal.
Así lo han señalado exmiembros de la asociación (que ya no está activa) a Europa Press, que han trasladado sentirse "dolidos, apenados y cabreados" tras conocer la tragedia.
Según han explicado, en aquel momento los vecinos actuaron con "responsabilidad y respeto" en su defensa del medio natural; una lucha que se inició en 2002-2003, cuando solicitaron que el tránsito de esta parte de la costa quedara libre y se abriese a los ciudadanos mediante senderos.
Este proyecto quedó "guardado en un cajón" hasta febrero de 2014, cuando el Ministerio de Medio Ambiente adjudicó las obras a Dragados por 980.000 euros (la mitad del presupuesto de licitación --1,9 millones de euros--) y un plazo de ejecución de un año, que afectaban a un trazado de 9,16 kilómetros.
Fue entonces, al inicio de los trabajos en Cueto, cuando los vecinos de Monte vieron que se trataba de una actuación "muy agresiva", trasladaron su preocupación al Ayuntamiento, dieron "un paso atrás" en el proyecto y se constituyeron como asociación.
Así, denunciaron ante el Consistorio, Gobierno regional, Estado, Demarcación de Costas, Parlamento autonómico, Congreso de los Diputados y el Defensor del Pueblo que la intervención "no era la correcta", porque, en su opinión, se había diseñado "sin conocer el territorio" y "tenía cierto peligro para las personas".
La asociación incluso organizó visitas guiadas con técnicos de Costas para mostrarles las "deficiencias" del proyecto, cuyo trazado contemplaba "lugares peligrosos", entre ellos el de El Bocal, donde ha tenido lugar la tragedia.
A su juicio, dicho proyecto debía "acoplarse" al Plan Regional de Ordenación Territorial (PROT), en línea con el Plan de Sendas Castro Urdiales-Unquera, que "limita" la actuación en el espacio natural a la instalación de señalización y no crear "infraestructuras artificiales".
Y es que el plan proyectado, según han explicado, recogía material vallado, entre ellos escalones con barandillas como medida de protección y "palitos alineados" a lo largo de la senda de la costa, que suponía "una aberración para el paisaje". También trazaba lugares "intransitables", incluso "dentro del agua".
Según han señalado, a Costas "le costó reconocer los errores" del plan tras la presentación de las alegaciones, si bien "paralizó, no anuló", el proyecto, "cuando ya tenía construido un 60%".
Posteriormente, en febrero de 2017, la Demarcación de Costas sacó a información pública el proyecto de finalización de la senda peatonal entre el Faro de Cabo Mayor y la Virgen del Mar, con la retirada del vallado, excepto en tres tramos puntuales, y la eliminación de los miradores del campo de tiro de Cueto y El Bocal.
Y en enero de 2018 el Ministerio de Medio Ambiente dijo que estaba a la espera de recibir informes de administraciones y solucionar cuestiones en las alegaciones planteadas al proyecto para que contara con "el mayor consenso posible", por lo que la actuación "no tenía fecha".
Desde la asamblea han indicado que la retirada del material "no se llevó a cabo" y desde entonces, "no ha habido ningún tipo de mantenimiento", pese a que las pasarelas, construidas con "elementos de madera y tornillos", se encontraban en "un estado deficitario" y por ellas transitaba "más afluencia" de personas desde la pandemia del Covid.
De esta forma, la última actuación se produjo el año pasado cuando el Ayuntamiento, con motivo del proyecto de autocaravanas en Mataleñas y a través de fondos europeos para la zona norte, realizó una intervención en la zona costera, que incluía la retirada de dos de estas pasarelas y la mejora del acceso al Faro de Cabo Mayor.