El 80% de las mujeres en tratamiento por abuso de sustancias ha sido víctima de violencia
Alrededor del 80 por ciento de las mujeres en tratamiento por abuso de sustancias y el 70 por ciento de las mujeres con adicciones sin sustancia han sido víctimas de violencia en algún momento de su vida.
Así lo ha puesto de manifiesto la vicepresidenta de la Red de Atención de las Adicciones (UNAD), Elisabeth Ortega, este martes en Santander, en la inauguración del seminario 'Mujeres, adicciones y violencia de género: respuestas desde la red UNAD', en el que han participado un centenar de profesionales del ámbito social, sanitario e institucional para coordinar respuestas ante las adicciones y las violencias de género
Ortega ha advertido de que "no estamos ante dos problemáticas independientes, sino ante una realidad estructural donde la violencia y las adicciones se entrelazan profundamente".
En este sentido, ha defendido que "no hay salud sin derechos, y no hay derechos si dejamos fuera a las mujeres más vulnerables". "Necesitamos una atención integral, feminista y transformadora", ha reivindicado.
Por su parte, la vocal territorial de UNAD en Cantabria, Virginia Bezanilla, ha subrayado que en el último año las entidades de la red en la comunidad cántabra atendieron a 730 personas, de las que solo el 28% fueron mujeres.
"No es que haya menos mujeres con problemas de adicciones, es que muchas no llegan a los recursos. El estigma, la carga de cuidados o el miedo siguen siendo barreras muy reales", ha señalado.
En la inauguración también ha participado la consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad del Gobierno de Cantabria, Begoña Gómez del Río, que ha incidido en la importancia de no cuestionar a las personas con adicciones, y concretamente a las mujeres, ya que "no sabemos que hay detrás de esas realidades". "Es importante buscar detrás de las historias, el miedo, la culpa, la violencia, la falta de apoyos", ha dicho.
Ha subrayado que para el Gobierno de Cantabria es "fundamental" la inclusión, buscar la igualdad y trabajar para prevenir las adicciones creando espacios seguros.
También se ha comprometido a apoyar y financiar los programas para intervenir con mujeres con adicciones víctimas de violencia de género para poder crear una red de apoyo sólida.
Por su parte, la concejala de Servicios Sociales, Familia, Salud, Autonomía Personal e Igualdad del Ayuntamiento de Santander, Zulema Gancedo, ha manifestado que las políticas públicas deben construirse desde la evidencia, la escucha activa y la participación social.
Así, se ha comprometido con las personas con adicciones, y concretamente con las mujeres con adicciones víctimas de violencia de génerol, para "combatir el doble estigma que pesa sobre ellas, que genera aislamiento y retrasa la petición de ayuda profesional".
En este sentido, ha asegurado que "tenemos una oportunidad para avanzar, para reforzar el trabajo en red, para formar de una manera especializada a las personas profesionales, desarrollar protocolos compartidos que eviten la revictimización y evaluar los datos para seguir avanzando y mejorando".
COMUNIDADES GPS, UN PROGRAMA PIONERO
En el encuentro, organizado por UNAD y financiado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, la Red ha presentado la 'Guía para la profesionalización de la detección y la respuesta estructural ante violencias sexuales en espacios de ocio', una herramienta orientada a reforzar la prevención y la actuación coordinada en entornos de ocio nocturno.
La iniciativa aboga por pasar de intervenciones puntuales a protocolos estables, formación especializada y mecanismos claros de actuación que permitan detectar precozmente situaciones de riesgo y ofrecer respuestas adecuadas ante posibles agresiones.
Desde la Red han subrayado que "la violencia que atraviesa la vida de muchas mujeres con adicciones no empieza ni termina en el ámbito privado, también se reproduce en espacios de ocio, y ahí también debemos actuar".
Con ello, UNAD amplía el foco más allá del ámbito asistencial, incidiendo también en la prevención y en la creación de espacios más seguros para las mujeres.
En esa misma línea de fortalecer respuestas coordinadas, una parte central de la jornada se ha dedicado al impulso de las Comunidades GPS (Generadoras de Saberes, Participativas y Sociales), una iniciativa pionera con la que UNAD y sus entidades socias están creando redes provinciales de coordinación para mejorar la detección y la respuesta conjunta ante situaciones en las que confluyen adicciones y violencias de género.
Estas comunidades, que ya están en marcha en Salamanca, Murcia, Asturias, Vigo, La Rioja y Toledo, buscan superar la lógica de la simple derivación para avanzar hacia protocolos compartidos, diagnósticos comunes y sistemas de intervención más coherentes.