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Unos 180 guardias civiles vigilarán la velocidad en las carreteras cántabras hasta el domingo

La Dirección General de Tráfico desarrolla esta semana, hasta el domingo 9 de agosto, una campaña especial de vigilancia y control de la velocidad, uno de los factores de mayor impacto en la seguridad vial, tanto por el aumento del riesgo de siniestro como por la gravedad de las consecuencias.

Hasta 180 agentes del Sector de Tráfico de la Guardia Civil de la región, junto con las policías locales adheridas a la campaña, intensificarán estos días los controles en carreteras convencionales, autovías y vías urbanas. Durante la de 2025, en la comunidad autónoma se controlaron más de 14.000 vehículos y se tramitaron 526 denuncias

La iniciativa se desarrolla a nivel europeo en todos los países que forman parte de la asociación RoadPol, ha informado la Delegación del Gobierno en Cantabria, donde el año pasado y dentro de la misma campaña se realizaron controles a 14.227 vehículos y se tramitaron 526 denuncias.

La campaña está encuadrada en uno de los periodos de mayor intensidad circulatoria del verano, en el que se hace necesario reforzar la vigilancia, en especial en los tramos donde la velocidad constituye un mayor factor de riesgo y donde existe más concentración de siniestros.

ACTUACIÓN PRIORITARIA

En 2024, la velocidad inadecuada incidió de manera determinante en 307 siniestros mortales en el ámbito de la DGT, que representan el 22% del total, y se mantiene como el tercer factor concurrente más habitual en los accidentes de tráfico.

La Estrategia Española de Seguridad Vial 2030 identifica el control de la velocidad como actuación prioritaria, ya que es un factor que incrementa la probabilidad de sufrir un siniestro a la vez que afecta a la gravedad de las lesiones.

En este sentido, el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) estima que reducir tan solo 1 kilómetro por hora la velocidad media permitiría evitar más de 2.200 fallecimientos al año en las carreteras de la Unión. Por contra, un aumento en 10 km/h incrementa un 220% el riesgo de siniestro mortal.

Además, los usuarios vulnerables sufren las consecuencias más severas. Mientras que a 30 km/h el riesgo de fallecimiento de un peatón atropellado es del 5%, a partir de 80 km/h resulta prácticamente imposible que sobreviva.

Pese a estas evidencias, cerca del 60% de los conductores españoles reconoce haber circulado deliberadamente por encima de los límites permitidos en carreteras convencionales, casi la mitad admite hacerlo en vías urbanas y más del 60% en autopistas y autovías.

SANCIONES Y PENAS DE PRISIÓN.

La Dirección General de Tráfico recuerda que superar los límites establecidos puede conllevar sanciones de entre 100 y 600 euros, además de la pérdida de hasta seis puntos del permiso de conducir.

Asimismo, el Código Penal establece como delito superar en 60 km/h la velocidad máxima permitida en vías urbanas o en 80 km/h en vías interurbanas, con penas que pueden incluir prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad, además de privación del derecho a conducir.