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APEMECAC baja la persiana después de 34 años defendiendo al pequeño comercio cántabro

El presidente, Miguel Rincón, anuncia el cese de la actividad de la Asociación de Pequeños y Medianos Comerciantes de Cantabria por falta de relevo generacional y reivindica el papel de las organizaciones empresariales en la defensa del comercio y los autónomos.  

La Asociación de Pequeños y Medianos Comerciantes de Cantabria (APEMECAC) pone fin a su actividad después de 34 años de trayectoria. Así lo ha anunciado su presidente, Miguel Rincón, en una entrevista concedida a IFOMO, en la que explica que la decisión llega tras no encontrar relevo al frente de la organización después de dos convocatorias electorales sin candidaturas.

Rincón recuerda que la asociación nació en 1992 y que él asumió la presidencia en 2006, un cargo que ha desempeñado durante dos décadas. “Entiendo que los socios están muy ocupados, que tienen muchas cosas que hacer y que del carro, de momento, no iba a tirar nadie”, afirma para justificar una decisión que, asegura, se ha tomado de forma ordenada, liquidando progresivamente la actividad, el personal y las instalaciones.  

“Me da pena porque hemos hecho una labor enorme”

El todavía presidente reconoce que el cierre le produce tristeza, aunque también satisfacción por el trabajo realizado.

Rincón asegura que APEMECAC ha sido una parte fundamental de su desarrollo personal y profesional y agradece la confianza que durante veinte años depositaron en él los asociados.

Durante este tiempo, recuerda, la organización impulsó decenas de campañas de dinamización comercial, actividades en la calle y proyectos para fomentar el comercio local, algunas con mayor éxito que otras, pero siempre con el objetivo de fortalecer el tejido comercial de Cantabria.  

Nueva etapa en ATA

Aunque abandona la presidencia de APEMECAC, Rincón continuará vinculado a la representación empresarial desde la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA).

En la entrevista explica que asumirá funciones como representante de los autónomos de la comarca del Besaya, agradeciendo la confianza depositada en él por la presidenta de ATA Cantabria, Ana Cabrero, y por el presidente nacional de la organización, Lorenzo Amor.

Tras más de cuatro décadas como autónomo, considera que todavía queda “muchísimo terreno por recorrer” para mejorar las condiciones del colectivo.  

“Los autónomos siguen pagando la factura de la crisis”

Uno de los mensajes más contundentes de la entrevista gira en torno a la situación de los trabajadores autónomos.

Rincón sostiene que desde la crisis iniciada en 2008 el pequeño comercio no ha conseguido recuperarse completamente y asegura que numerosos empresarios han perdido el patrimonio que habían acumulado durante toda una vida de trabajo.

Según explica, el comercio minorista continúa atravesando dificultades, con una pérdida importante de facturación y de poder adquisitivo, mientras denuncia que el absentismo laboral constituye uno de los principales problemas para muchas pequeñas empresas.  

La pandemia, el momento más duro

Entre todos los episodios vividos durante su presidencia, Rincón sitúa la pandemia como el más complicado.

Recuerda que durante aquellos meses APEMECAC atendía diariamente a cientos de comerciantes para ayudarles con la tramitación de ayudas, expedientes, líneas ICO o gestiones telemáticas, convirtiéndose en un punto de apoyo para numerosos empresarios que atravesaban momentos de enorme incertidumbre.

A su juicio, las consecuencias económicas del COVID-19 todavía siguen presentes y muchas pequeñas empresas continúan soportando un elevado nivel de endeudamiento.  

Críticas a la evolución del asociacionismo

Rincón lamenta también el rumbo que, en su opinión, han tomado muchas organizaciones empresariales.

Considera que las asociaciones deben ir mucho más allá de organizar campañas comerciales o repartir bonos descuento y reivindica que su función es participar en el debate público, analizar planes urbanísticos, opinar sobre grandes proyectos, defender al comercio y ejercer como interlocutores ante las administraciones.

“Las asociaciones de profesionales y empresarios estamos para gestionar subvenciones, ver planes urbanísticos y desarrollos de negocio”, afirma, lamentando que muchas hayan perdido ese papel reivindicativo.  

No descarta dar el salto a la política

Preguntado por una posible incorporación a la política, Rincón no cierra la puerta.

Aunque responde en tono distendido, reconoce que le gustaría poder aportar su experiencia en ámbitos relacionados con el comercio, la hostelería, la dinamización urbana o la mejora de las ciudades.

“No veo ningún problema si puedo aportar algo”, asegura, insistiendo en que únicamente participaría en un proyecto en el que pudiera trabajar con libertad y contribuir realmente a mejorar el comercio y el tejido empresarial.  

Reconocimiento a dos exdirectores generales de Comercio

Uno de los momentos más personales de la entrevista llega cuando Miguel Rincón quiere agradecer públicamente el apoyo recibido por dos antiguos responsables de Comercio del Gobierno de Cantabria.

Se refiere a Fernando Toyos, durante el Ejecutivo presidido por Miguel Ángel Revilla con Lola Gorostiaga como vicepresidenta, y a María España, directora general de Comercio durante el Gobierno de Ignacio Diego.

De ambos destaca el respeto institucional mostrado hacia APEMECAC y el respaldo permanente al comercio cántabro, asegurando que fueron dos de los responsables públicos que mejor entendieron las necesidades del sector, independientemente del partido político al que pertenecían.  

Decepción con parte del Gobierno actual

Frente a ese reconocimiento, Rincón admite sentirse “altamente decepcionado” con la actitud de un miembro del actual Ejecutivo autonómico.

Sin citar nombres, asegura haber echado en falta mayor respeto hacia el sector y una relación más cercana con quienes representan al comercio, aunque evita personalizar sus críticas por respeto a otras personas del Gobierno.  

Un adiós con agradecimiento

Miguel Rincón concluye explicando que el cierre de APEMECAC no responde a conflictos internos, sino simplemente a la ausencia de relevo generacional tras dos procesos electorales sin candidatos.

Después de veinte años al frente de la asociación considera que ha llegado el momento de centrarse en sus proyectos personales y dejar paso a nuevas personas para defender al sector.

“Que salga otro a dar la cara”, resume con humor, convencido de que el comercio y los autónomos seguirán necesitando voces que defiendan sus intereses ante las administraciones y la sociedad.