El Gobierno regional refuerza la respuesta ante incendios con un simulacro en el Valle de Buelna
El Gobierno de Cantabria ha realizado este martes un simulacro de incendio en el Valle de Buelna, con unos 200 participantes, para identificar las áreas de mejora, reforzar los protocolos de actuación y asegurar que, en caso de un incendio real, se actúe de manera más rápida, coordinada y eficaz.
La consejera de Seguridad, Isabel Urrutia, ha acudido al puesto de mando avanzado que se ha habilitado en Los Corrales de Buelna para esta práctica, desde donde ha seguido la coordinación del operativo.
Allí, ha destacado la "preparación, coordinación y mejora de medios" impulsada por el Ejecutivo autonómico para hacer frente a los incendios forestales, mediante la organización de ejercicios, la actualización de los protocolos y planes de emergencias, junto a una mayor capacidad operativa de medios aéreos y terrestres y nuevas guías de respuesta para los municipios de mayor riesgo.
Según ha resaltado la consejera, el Ejecutivo ha afrontado otro modelo de respuesta ante incendios forestales, en referencia a la contratación de un helicóptero de lucha contra incendios operativo durante todo el año --frente a los cuatro meses que operaba hasta ahora-- y con capacidad de respuesta en menos de 24 horas en Cantabria, que supone una inversión de más de un millón de euros en tres años.
A ello se suma la renovación del helicóptero medicalizado Delta Romeo, que también actúa en la extinción de incendios forestales, con una inversión prevista de 3,1 millones de euros en el mismo periodo.
La titular de Presidencia ha recordado que el nuevo mapa de riesgos forestales identifica 71 municipios y una mancomunidad con riesgo alto o muy alto de incendios forestales, lo que ha llevado al Gobierno autonómico a impulsar un nuevo modelo de guías municipales de actuación ante este tipo de emergencias.
Precisamente este nuevo modelo de respuesta se ha puesto a prueba en el ejercicio de Los Corrales de Buelna y servirá "de piloto" para el resto de los ayuntamientos obligados a disponer de estos planes. Al respecto, Urrutia ha avanzado la próxima convocatoria de ayudas por 220.000 euros para apoyar en su elaboración a los municipios de menos de 20.000 habitantes.
"Ejercicios, simulacros, coordinación, formación y medios adecuados" son, según ha resumido Urrutia, las claves para reforzar la capacidad de respuesta frente a los incendios forestales y proteger el patrimonio natural de Cantabria.
Igualmente, la consejera ha subrayado que una de las "mayores preocupaciones" del Gobierno cántabro desde el inicio de la legislatura es "la preparación y la concienciación no solo de los profesionales, sino también de la sociedad", al considerar que "prevenir en emergencias y saber cómo atender una es algo fundamental".
Al hilo, ha realizado un llamamiento a la ciudadanía para extremar la prevención y la concienciación social. "Cuando hay un incendio puede llegar una catástrofe mucho mayor", ha advertido, recordando los graves incendios sufridos por Cantabria en los últimos años y las más de 12.000 hectáreas quemadas recientemente.
"Quiero hacer un llamamiento a la población para concienciar de que tenemos que cuidar nuestro entorno y la mejor forma de cuidarlo es previniendo este tipo de incendios", ha concluido.
200 PARTICIPANTES
El simulacro organizado en el Valle de Buelna ha servido para comprobar sobre el terreno la operatividad del INFOCANT, el Plan Especial de Protección Civil de Cantabria frente al riesgo de incendios forestales, aprobado en enero de 2024 y actualizado con un nuevo mapa de riesgos forestales elaborado mediante herramientas innovadoras de cartografía.
Durante el ejercicio, se ha recreado un incendio forestal con diversos focos que han sido atacados inicialmente por brigadas de agentes del medio natural, incluyendo la movilización real de medios y el envío del sistema ES-Alert a la población ubicada en un radio de cinco kilómetros.
El escenario planteado ha supuesto la activación escalonada del INFOCANT hasta alcanzar la situación 2 de emergencia, con la constitución del Centro de Coordinación Operativa en la sede del 112 y del puesto de mando avanzado instalado en Los Corrales de Buelna.
Además del incendio forestal, el simulacro ha incorporado distintas incidencias complementarias que podrían producirse en una emergencia real, como la afección a animales, la búsqueda de personas mediante drones, el impacto del fuego en una subestación eléctrica y en la circulación ferroviaria, así como la evacuación de centros educativos y de atención a personas con discapacidad.
En el operativo han participado unas 200 personas, entre efectivos y figurantes, pertenecientes a 25 entidades y organismos.
Han intervenido técnicos de Protección Civil, el helicóptero del Gobierno de Cantabria, personal del Centro de Atención de Emergencias 112, agentes del medio natural, técnicos de montes y bomberos forestales, bomberos autonómicos, efectivos municipales de Los Corrales de Buelna, Delegación del Gobierno, AEMET, 061, Guardia Civil, Policía Local, agrupaciones de voluntarios de Protección Civil, Cruz Roja, ADIF, CERMI, entidades educativas y la empresa eléctrica Viesgo, entre otros.
Urrutia ha agradecido "la disposición de todas las entidades y personas participantes", insistiendo en que "estos simulacros son totalmente necesarios" para mejorar la preparación y la capacidad de respuesta conjunta.