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Nace el primer hipopótamo pigmeo en el Parque de Cabárceno

Un hipopótamo pigmeo, especie que se encuentra en peligro de extinción, ha nacido el pasado 10 de marzo en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Se trata del primer nacimiento de esta especie (Choeropsis liberiensis) en el recinto cántabro.

La cría de es un macho que pesó unos cinco kilos y es hijo de Napoleón, un ejemplar de 19 años que llegó el año pasado a Cabárceno desde el zoo de Basilea, y de Cleo, de 31 años, ha informado este miércoles el Gobierno de Cantabria.

La pequeña cría nació por la noche en el exterior y, dadas las condiciones climatológicas adversas, fue trasladada junto con su madre a la cuadra climatizada del recinto, donde ha permanecido hasta el momento.

El equipo de veterinaria y los cuidadores señalan que se está criando muy bien y estiman que está engordado a razón de medio kilo diario, una "excelente evolución" que permite sacar a la cría al exterior, a partir de esta semana.

Los nacimientos en esta especie son muy escasos en cautividad y los primeros 30 días son cruciales para el devenir futuro del animal. De ahí que el parque celebre como un éxito que el pequeño hipopótamo esté a punto de superar el mes.

"Estamos llevando a cabo todos los cuidados necesarios para la nueva cría y además se ha realizado una rápida adaptación del recinto y de la zona de baño para que ésta y su madre tengan acceso a una piscina separada del resto de los ejemplares de la instalación", ha explicado el director de Cabárceno, Míchel Valdés.

Con este nacimiento Cabárceno se consolida una vez más como un lugar ideal para la conservación de animales en peligro de extinción y además supone un paso importante dentro del Programa Europeo de Especies en Peligro (Ex situ Programmes, EEP) del hipopótamo pigmeo.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), actualmente queda una muy escasa población de hipopótamo pigmeo en libertad, con apenas 2.500 o 3.000 ejemplares en Costa de Marfil, Liberia y Guinea.

Los ejemplares de esta especie, que hasta ahora no se había reproducido con éxito en el parque cántabro, son mucho más pequeños que sus parientes los hipopótamos anfibios, alcanzando un peso promedio de entre 150 y 250 kiligramos.