Dos de los doce edificios del complejo de Parayas serán demolidos y el resto se rehabilitarán
Dos de los doce edificios del antiguo psiquiátrico de Parayas (Camargo) serán demolidos y el resto se rehabilitarán para acoger el proyecto asistencial que planea el Gobierno de Cantabria en este complejo.
Así lo ha indicado este lunes a preguntas de los medios la consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, una vez el Ejecutivo ha recibido el Plan Director de Usos elaborado por la empresa pública Tragsatec, que ha revelado el estado de conservación de los edificios e instalaciones.
Gómez del Río ha destacado que uno de esos usos será una residencia para personas mayores que, además de ser "compatible" con la normativa urbanística, es una demanda "con claro fundamento" del alcalde, Diego Movellán.
También ha señalado que el Gobierno, que ya ha realizado el estudio del coste de los edificios, va a llevar a cabo otro estudio para valorar en este caso el coste de la prestación de servicios del proyecto que, una vez finalizado, saldrá a información pública.
La titular de Inclusión Social ha resaltado que este complejo va a ser "un recurso fundamental para los servicios sociales" y ha abogado por "reforzarlo".
Ha hecho estas declaraciones a preguntas de la prensa en la visita que ha realizado a la Casa Joven de Camargo para inaugurar el 'Curso de Especialista en Atención a la Discapacidad'.
Pocos meses antes de concluir la pasada legislatura, el Gobierno de Cantabria --entonces un bipartito PRC-PSOE-- suscribió un convenio con el Ministerio de Inclusión, Seguridad y Migraciones, dirigido en aquel momento por José Luis Escrivá, por el que la comunidad iba a ceder de forma gratuita el uso de la finca donde se ubica el centro psiquiátrico de Parayas, en desuso desde 2016, para acoger allí un centro de refugiados.
Sin embargo, tras las elecciones autonómicas y municipales celebradas ese mismo año, y ya con el PP en el Gobierno de Cantabria y al frente del Ayuntamiento de Camargo, renunciaron a acoger dicho centro de refugiados, lo que provocó críticas desde el Ejecutivo central. Finalmente, el complejo se dedicará a un centro de carácter sociosanitario.