Astillero vuelve a celebrar en la iglesia de San José los actos religiosos dedicados a su patrón
El municipio de Astillero ha vivido este jueves una de las jornadas más destacadas de sus fiestas patronales en honor a San José, en un año especialmente significativo al recuperarse la celebración de los actos religiosos en la iglesia parroquial, lo que no ocurría desde 2024 debido a su cierre por obras.
Es por ello que la celebración ha adquirido un carácter especialmente emotivo, y ha reunido a numerosos vecinos y fieles en torno al templo.
La iglesia parroquial de San José acogió a las 12.00 horas una Eucaristía concelebrada, presidida por el párroco Antolín García. Al término de la misa, la imagen de San José salió procesión, recorriendo las calles acompañada por vecinos, fieles y representantes institucionales.
Con ello se ha recuperado una de las tradiciones más arraigadas de las fiestas patronales de Astillero -declaradas el pasado año de Interés Regional-, después de que desde 2024 y hasta el pasado mes de agosto la iglesia permaneciera sin actividad mientras se ejecutaban trabajos de rehabilitación.
Durante el periodo de cierre se llevaron a cabo diversas actuaciones destinadas a garantizar la conservación del templo, como los trabajos en el cimborrio, incluida la restauración de su vidriera, así como la reparación del interior de la nave central. Construida en 1949, la iglesia de San José constituye uno de los principales referentes del patrimonio arquitectónico y religioso del municipio.
El alcalde, Javier Fernández Soberón, ha puesto en valor el significado de esta jornada para el municipio. "Este año fue especialmente emocionante para Astillero, porque volvimos a celebrar a nuestro patrón en nuestra iglesia. Fue un motivo de orgullo para todos los vecinos recuperar este espacio tan querido y poder vivir nuestras tradiciones en el lugar que siempre les ha dado sentido".
La procesión ha incluido también el descubrimiento de dos placas como homenaje a los sacerdotes José Olaiz, conocido como 'Pepe', que ejerció como párroco entre 1994 y 2003, y Artemio Ceballos, párroco desde 2004 hasta 2023.
Como ha señalado el Ayuntamiento, "ambos fueron figuras muy queridas en la localidad y dejaron una profunda huella en la comunidad parroquial".