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Acaba sin avenencia la reunión en el ORECLA entre la Dirección y el comité de Prysmian

La reunión celebrada este miércoles en el Organismo de Resolución de Conflictos Extrajudiciales (ORECLA) entre la Dirección y el comité de empresa de Prysmian, la fábrica de cables de fibra óptica de Maliaño, ha concluido sin avenencia.

El conflicto en la planta está originado por la congelación salarial que proponía la empresa para la negociación del nuevo convenio colectivo.

El comité ha explicado que la reunión ha sido "breve y decepcionante" y que la empresa ha llegado "sin ninguna propuesta concreta a la mediación", ha informado CCOO.

Según ha indicado este sindicato, la empresa "lo único" que ha planteado es una reunión con la comisión negociadora para presentar su propuesta el próximo martes, 2 de junio, en las propias instalaciones de la fábrica.

"Hemos aceptado porque tenemos voluntad negociadora y queremos llegar a un acuerdo, eso sí, no a cualquier precio. Hablaremos con la plantilla porque esta aceptación no quita que planteemos un nuevo calendario de paros. A la vista está que la situación sigue completamente bloqueada", ha señalado el presidente del comité, Ismael Vega.

El sindicalista ha señalado que los representantes del comité han acudido a la mediación en el ORECLA "sin expectativas concretas pero con la intención de conocer la posición actual de la empresa porque desde hace un mes no ha habido ningún tipo de movimiento por su parte".

De hecho, ha indicado que fue la última propuesta empresarial en abril la que provocó la convocatoria de huelgas actualmente en marcha.

Tras este tiempo, el comité quería saber si la empresa "quiere seguir instalada en el inmovilismo o empezar realmente a dar pasos hacia un acuerdo" sobre el convenio.

El conflicto laboral se mantiene centrado en la negociación salarial del nuevo convenio. Según denuncia el comité, la propuesta planteada por Prysmian contempla una congelación salarial para 2025 y 2026 y un IPC real con tope para 2027, algo que ve "inaceptable y poco realista".

"Es totalmente injusto porque hablamos de una multinacional con importantes beneficios y únicamente estamos reclamando mantener el poder adquisitivo mediante la actualización conforme al IPC. No estamos pidiendo nada más", ha subrayado Vega, que ha recordado que este jueves, 28 de mayo, tendrá lugar el último paro de este primer calendario de movilizaciones por el bloqueo del nuevo convenio.

El comité ha señalado que incluso en épocas de mayor actividad "se pidió a la plantilla contención salarial por solidaridad con otras partes del grupo y es por ello por lo que ahora pide esa solidaridad hacia la planta cántabra y su plantilla.

Y es que, según ha detallado el comité, la fábrica cántabra ha perdido más de 80 puestos de trabajo en los últimos 12 años, pasando de 216 trabajadores a 138, con dos años de ERTE y 11 despidos en los últimos seis meses.