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¿Qué supone que parte de Alto Campoo esté en una ZEPA?

Una parte del dominio esquiable de alta montaña se encuentra dentro de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Sierra de Híjar, un espacio integrado en la Red Natura 2000 desde el año 2000. La figura de protección no impide el funcionamiento y uso turístico, pero sí condiciona cualquier actuación que pueda afectar a sus valores naturales.

El debate sobre el futuro de Alto Campoo y la celebración del evento Campoo Estación Sonora ha vuelto a poner el foco en una realidad que muchos usuarios de la estación desconocen: una parte importante de sus instalaciones se encuentra dentro de la ZEPA Sierra de Híjar (ES0000250), uno de los espacios protegidos que forman parte de la Red Natura 2000.

Esta circunstancia no supone que la estación de esquí no pueda seguir funcionando ni que cualquier actuación esté prohibida. Sin embargo, sí implica que los proyectos de ampliación, las nuevas infraestructuras e, incluso, determinados eventos deberán superar una serie de requisitos ambientales antes de obtener autorización.

Una protección europea vigente desde hace 25 años

La ZEPA Sierra de Híjar fue declarada en el año 2000 al amparo de la Directiva de Aves de la Unión Europea, cuyo objetivo es garantizar la conservación de las especies de aves silvestres y de sus hábitats más valiosos. Posteriormente, la protección quedó integrada en la Red Natura 2000 y pasó a formar parte del marco jurídico español y autonómico.

En Cantabria, estas zonas están reguladas por la Ley 4/2006, de Conservación de la Naturaleza, que establece que las ZEPA forman parte de la Red Natura 2000 y que cualquier plan o proyecto que pueda afectar de forma apreciable a estos espacios debe someterse a una evaluación adecuada antes de ser autorizado. 

Una estación anterior a la declaración de la ZEPA

Alto Campoo comenzó a funcionar a mediados de la década de 1960, varias décadas antes de la declaración de la ZEPA. Por ello, las instalaciones ya existentes continúan desarrollando su actividad con normalidad.

La declaración del espacio protegido no obliga a retirar remontes, pistas, edificios o servicios ya implantados. Del mismo modo, las labores de mantenimiento, modernización o sustitución de infraestructuras existentes pueden autorizarse siempre que no incrementen de forma significativa el impacto ambiental.

No obstante, la situación cambia cuando se trata de construir nuevas instalaciones, ampliar el dominio esquiable o ejecutar actuaciones que puedan afectar a los valores naturales por los que la zona fue protegida.

¿Qué zonas están dentro de la ZEPA?

Las áreas de menor altitud, el edificio principal, los aparcamientos y buena parte de las zonas de servicio, se encuentran fuera del límite del espacio protegido.

En cambio, sectores como El Chivo, Cuchillón, Los Asnos y Tres Mares, donde se concentra parte del dominio esquiable de alta montaña, sí se sitúan dentro de la ZEPA.

Se adjunta mapa al pie de la noticia.

La ZEPA no prohíbe los proyectos, pero obliga a justificar su impacto

Uno de los aspectos que más dudas genera es si la protección ambiental impide desarrollar nuevos proyectos en Alto Campoo.

La respuesta es no, aunque cualquier actuación que pueda afectar de forma apreciable al espacio protegido debe someterse a una evaluación ambiental específica.

Esto afecta especialmente a iniciativas como nuevos remontes, ampliaciones de pistas, edificios o movimientos de terreno. Cada propuesta debe analizarse individualmente para determinar si es compatible con la conservación de los hábitats y especies protegidas.

Solo si la Administración concluye que el proyecto no compromete la integridad del espacio protegido podrá recibir autorización o, en determinados supuestos excepcionales previstos por la normativa europea, justificarse por razones de interés público.

¿Y los conciertos? También pueden celebrarse, pero con condiciones

Otra de las cuestiones que ha surgido en las últimas semanas son los conciertos Campoo Estación Sonora y otros eventos culturales en Alto Campoo.

La existencia de una ZEPA no prohíbe este tipo de actividades (según la propia Ley), aunque sí obliga a valorar su posible impacto sobre el medio natural.

No es lo mismo celebrar un concierto junto al edificio principal, una zona ya urbanizada y con una elevada presencia de visitantes (100.000 esquiadores en tres meses de temporada) que hacerlo en la parte alta de la estación, como el entorno de El Chivo, donde la sensibilidad ambiental es mayor.

En estos casos, la Administración puede analizar factores como el número de asistentes, el horario, el nivel de ruido, la iluminación, el montaje de infraestructuras temporales o la época del año en la que se pretende celebrar el evento, especialmente si coincide con periodos sensibles para la reproducción o cría de las especies protegidas.

La autorización dependerá del proyecto concreto, de su ubicación y de las medidas previstas para minimizar su impacto ambiental.

El equilibrio entre desarrollo y conservación

La protección de la Sierra de Híjar no impide el uso turístico de Alto Campoo, sino garantizar que las actividades que se desarrollen sean compatibles con la conservación del entorno.

Por ello, el futuro de la estación pasa por encontrar un equilibrio entre su modernización, el impulso a nuevas actividades turísticas y el cumplimiento de la normativa ambiental que protege uno de los espacios naturales de valor ecológico de Cantabria.

En ese contexto, la existencia de la ZEPA no representa un veto al desarrollo de Alto Campoo, pero sí un marco legal que obliga a que cualquier nuevo proyecto o evento se planifique y evalúe desde el punto de vista ambiental antes de recibir luz verde.

Plano desde Brañavieja zona ZEPA, imágenes, inferior edificio multiusos de la estación, superior cafetería de El Chivo