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Miguel López: balance de la temporada y claves del futuro de Alto Campoo

El jefe de explotación de Alto Campoo, Miguel López, ha repasado en el programa Alto Podcast con Edu Pesquera la situación actual de la estación, el balance de la temporada y los retos de futuro, tras más de 40 años de experiencia en la montaña.

López, que comenzó a trabajar en Cantur en la temporada 1983-84, ha vivido prácticamente toda la evolución de la estación. “Hemos visto cómo han cambiado los medios, la técnica y la forma de trabajar”, ha señalado. 

Una temporada “muy buena”, pese al viento

Sobre la campaña actual, el jefe de explotación la ha calificado como positiva: “Ha sido una buena temporada en nieve y días de apertura, aunque el viento nos ha perjudicado bastante”. 

Con cerca de 86 días de actividad, Alto Campoo se sitúa entre las mejores temporadas de las últimas dos décadas, pese a haber comenzado a finales de diciembre. 

Actualmente, la estación mantiene buenas condiciones en cotas altas, mientras que la parte baja acusa la falta de nieve, una situación habitual en un invierno marcado por nevadas irregulares y episodios de lluvia en zonas inferiores. 

Un engranaje complejo con la seguridad como prioridad

López ha explicado el papel clave del jefe de explotación, encargado de coordinar todos los servicios de la estación: remontes, nieve producida, pisteros, mantenimiento y accesos.

“Todo lo que pasa en la montaña pasa por el jefe de explotación. Es un trabajo de coordinación y, sobre todo, de seguridad para los esquiadores”, ha destacado. 

Una labor que implica disponibilidad permanente: “En temporada estoy 24 horas pendiente, en contacto con maquinaria, carreteras o tráfico si es necesario”. 

El futuro: modernización con criterio

Respecto al futuro de Alto Campoo, López ha insistido en la necesidad de inversiones bien planificadas: “Lo que se haga tiene que ser operativo y durar muchos años. No nos podemos permitir errores”. 

En este sentido, ha confirmado que se trabaja en nuevos remontes y en la mejora de instalaciones actuales, buscando consenso y soluciones adaptadas a la realidad de la estación.

“Después de tantos años, los que estamos en la montaña sabemos lo que hace falta en el día a día”, ha subrayado. 

Una vida ligada a la montaña

Más allá de la técnica, López ha destacado el componente humano del trabajo: “Es un trabajo muy bonito, aunque con mucha más responsabilidad de la que la gente piensa”. 

Tras más de cuatro décadas en Alto Campoo, su mensaje es claro: para ocupar puestos de responsabilidad “hay que querer la estación” y entender que el mayor condicionante siempre será la meteorología.